a) Ejemplo del “contribuyente con legitimación procesal” (taxpayer standing)
¿Cómo se aplica el precedente por parte de los tribunales? La manera más simple y clara para un tribunal es afirmar que “la ley aplicable al presente caso es la establecida [por esta misma corte o por una superior] en el proceso Smith vs. Jones que [estableció el precedente]…..” Pero la aplicación del precedente por parte de un tribunal es a menudo más complicada, como cuando se distingue el precedente al establecer que los hechos del presente caso son bastante diferentes de los del anterior, y que el precedente establecido en este último simplemente no se aplica al nuevo proceso. Usualmente, este proceso de “distinción” (distinguishing) cuando es aplicado por el mismo tribunal que estableció el precedente del primer caso, posee el efecto de “limitar” la autoridad del precedente de este último a un rango más restringido de situaciones…….Ejemplo, la carencia de legitimidad procesal de un contribuyente para cuestionar la constitucionalidad de un programa federal de subvenciones destinadas a los Estados para el cuidado materno infantil p.p. 25-27
b) Ejemplo de “poder presidencial”
En 1952, durante la guerra de Corea, el Sindicato de Trabajadores Siderúrgicos de Norteamérica, que representaba a trabajadores de la mayoría de las compañías productoras de acero, manifestaron su intención de iniciar una huelga. Poco antes del inicio de la huelga, el Presidente Truman emitió una Executive Order, autorizando al Secretario de Comercio a tomar posesión de las fábricas de acero y mantenerlas operando. Las compañías entablaron una acción legal contra el decreto, alegando que el presidente se había excedido en su autoridad. La Corte decidió, en votación de seis contra tres, que el Presidente efectivamente se había excedido en sus facultades, por lo que el manejo de las fábricas fue devuelto a sus dueños.
En 1981, en los últimos días de su gestión el presidente Carter, celebró un convenio con Irán, con el fin de resolver la crisis provocada por la toma de rehenes. Para implementar tal pacto, su sucesor Reagan emitió una Executive Order, que suspendía las actuaciones ante los tribunales de Estados Unidos contra entidades gubernamentales de Irán y prohibía la ejecución de procesos judiciales en curso contra dichos organismos. Una empresa había obtenido un fallo en un tribunal contra la Agencia Iraní de Energía Atómica y esperaba cobrar importante suma de dinero en cumplimiento de esa sentencia, así que entabló una demanda contra el Presidente, argumentando que el Presidente se había excedido sus facultades al emitir el decreto, para lo cual citó el caso de 1952. La Suprema Corte acogió el caso y lo analizó, a la luz del fallo emitido en el caso de 1952 y del voto concurrente del juez Jackson, quien había elaborado los siguientes criterios, considerados pertinentes para analizar el ejercicio de la potestad presidencial: se debía tomar en cuenta si el Presidente había actuado con el apoyo (explícito o implícito) del Congreso; contrariamente a los deseos (explícitos o implícitos) del Congreso; o sin el apoyo u oposición por parte del mismo. La Corte concluyó que, mientras el presidente Truman, en 1952, había actuado en contraposición al Congreso; el Presidente Reagan en 1981, había procedido con el apoyo de éste, incrementando así en gran medida el alcance de la potestad constitucional. La Corte declaró procedente la orden para la solución del conflicto, no obstante, manteniendo la importancia del fallo de 1952, la opinión concurrente del juez Jackson adquirió autoridad de precedente. P.p. 25-28
Frothingham vs. Mellon 262 U.S. 447, 43 S.Ct. 597, 67 l. Ed. 1078 (1923)
Youngstown Sheet & Tube Co. vs. Sawyer, 343 U.S. 579, 72 S. Ct. 863, 96 Led. 1153 (1952)
Dames & Moore vs. Reagan, 453 U.S. 654, 101 S. Ct. 2972, 69 L. Ed. 2d 918 (1981)
La opinión del juez Jackson en lo referente al caso de 1952 fue considerado por la Corte en el caso Medellín Vs. Texas, 552 U.S. 128 S. Ct 1346, 170 L. Ed. 2d 190 (2008)




